Los celos son una emoción como cualquier otra y tiene una función, es una respuesta de alerta que experimentamos a raíz de sentir una amenaza interna o externa que pone en duda la valoración que tenemos de nosotros y ese miedo pone en entredicho la relación.
Antes de nada decir que los celos como cualquier emoción es algo que podemos experimentar, ya que se puede tener miedo a perder a esa persona, por lo tanto, ignorar que podamos sentir celos no ayuda a que podamos resolver posibles conflictos que se nos puedan presentar. El problema de esta emoción surge a raíz del daño que genera en la valoración que tenemos de nosotros mismos en relación a la otra persona.
Cuanto mayor equilibrio tengamos con las relaciones de nuestro entorno, más fácil será que esta emoción no nos domine o no nos identifiquemos en exceso con ella. Por lo tanto el otro miembro de la relación también tiene que participar y colaborar en fomentar seguridad para que esos celos vayan a menos y no a más.
Sentir celos es diferente a sentir confianza en la relación ya que lo que une o vincula la relación es más fuerte que lo que la separa, valorando a esa persona y sus cualidades positivas a través de la cuales se puede avanzar, aprender y progresar. Por contra, cuando los celos toman posesión de una persona, se pone en tela de juicio el valor valor de uno mismo y del otro generando gestos de menosprecio.
A menudo se pueden distorsionar la idea de como puede comportarse esa persona con nosotros, interpretando comportamientos dañinos, generando rechazo y teniendo presentes emociones relacionas con miedo al abandono. De ahí que el vínculo con la persona a veces se transforme en dependencia emocional.
Uno de los mayores peligros en las relaciones de pareja de esa desconfianza que se genera a partir del miedo a ser engañados, traicionados o abandonados. Ya sea porque se hayan vivido situaciones similares en el pasado, por inseguridades personales, fracasos, decepciones, rupturas pasadas.
Los problemas de comunicación y el distanciamiento emocional pueden complicar más las cosas generando mas confusión y desconfianza. De ahí que lo más importante es reconocer el problema, poner medios para desarrollar una buena autoestima, ver que competencias es bueno trabajar y fomentar una comunicación que favorezca y fortalezcan las relaciones por lo que las hace fuertes y no por lo que les hace débiles.
Es importante mencionar que cuando los celos se complican se puede desarrollar relaciones tóxicas basadas en el abuso y el control, por lo que se limita de manera importante la libertad de decisión y de actuación de una de las partes. Al final se convierten en relaciones basadas en el miedo que afectan de manera importante a la integridad y la dignidad, se supera la barrera del respeto y se puede convertir en relaciones violentas dentro del propio hogar. Estas relaciones se convierten en jaulas que atrapan mediante indefensión y mediante los actos dañinos que someten a la persona al mas oscuro de los abismos, lo cual salir de una relación así es mas complicada por el temor o amenaza de sufrir algún daño.
Por eso es importante atajar el problema y averiguar qué límites o qué cambios tiene que atravesar la relación para que la situación no se complique en exceso y que el dominio de la situación sea de ambos.
Pautas para resolver los celos patológicos:
Mªjesús Psicóloga Toledo