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Proceso de la adicción: Cuando crees que controlas y solo es el principio del fin
25 de Marzo de 2025

Cuando el drama de la adicción te consume hasta que te hace caer en el abismo del pozo donde no hay ojos que puedan ver o pies que puedan sentir tierra firme, tan solo poder agarrarse a esas sensaciones de inalcanzable plenitud cada vez más lejanas que enmascaran tanto dolor sumergido a punto de entrar en erupción. 


Así es como se siente la enfermedad que transforma poco a poco la vida de la persona, esta actúa sobre todo en el sistema de recompensa del cerebro, que es el centro que regula los comportamientos dirigidos a la obtención de sensaciones gratificantes. En condiciones normales este sistema motiva las decisiones y nos permite encontrar un sentido a lo que nos rodea, no obstante cuando es la droga la que toma el control del comportamiento, se antepone el consumo a cualquier otra cosa, por ello se convierte es una enfermedad crónica que se sufre toda la vida. 


Es una enfermedad mental que altera las estructuras y el funcionamiento bioquímico del cerebro, condiciona el comportamiento y las emociones de la persona mediante la dopamina, el neurotransmisor directamente relacionado con las sensaciones placenteras de manera que uno puede decidir cuando enmascarar las emociones negativas, la sensación de vacío y el dolor, la baja autoestima. El adicto pierde la capacidad para disfrutar de la vida si no es dependiendo de la sustancia. Por otro lado no hay una adicción única, puede haber adicción a una o varias cosas el juego, el sexo, alcohol...


El sufrimiento de la persona es real, ya que se va encerrando en un mundo cada vez más pequeño en el que no existe mayor objetivo que el consumo, sin ser consciente, va perdiendo todo aquello que lo ancla a tierra firme, que lo hace ser quien es y que lo desconecta por completo de la realidad. Al principio la persona puede llegar a hacer vida normal pero con el tiempo lo puede perder absolutamente todo, pareja, amigos, trabajo...el sufrimiento es tan grande tanto para quien lo sufre como para las personas que lo rodean, ya que son capaces de robar, mentir y estafar con tal de conseguir lo que más ansían... ya que es la enfermedad la que toma el control...


El proceso de la adicción no es repentino, es un proceso progresivo del que no se es consciente ya que no se piensa que pierde el control hasta que ya es demasiado tarde. El proceso comienza con el enamoramiento, que es la fase del proceso en la que la persona entra en contacto con la sustancia y descubre los efectos placenteros y de alivio que producen, a partir de ese momento el cerebro aprende que eso le produce bienestar, por lo tanto la probabilidad de repetir el comportamiento es alta.


La segunda fase es la de la luna de miel, en esta fase se experimentan las sensaciones agradables y se enmascaran las sensaciones dolorosas y difíciles, a partir de este momento comienza el abuso sin darse cuenta, hace uso de la droga de manera más continua ya que con consumir como si de una varita mágica se buscara desaparecieran todos los problemas sumergiéndose en una gran nube rosa en la que evadirse y todo es perfecto. 


Traición y ruina en esta fase, el consumo de la sustancia va a en aumento y cada vez es mayor con lo cual la sensaciones de plenitud no son como al principio, para aclararlo es el momento en el se empieza adquirir tolerancia a la droga y se empieza a sufrir el síndrome de abstinencia, ahora se consume para no sufrir el efecto rebote, a partir de ahora se empiezan a deteriorar algunas esferas de la vida de la persona ya que se necesita dedicar cada vez más recursos y energías para la obtención de la droga. 


Aprisionados, aquí la persona pierde totalmente el control de sí misma, da rienda suelta a sus impulsos y no puede evitar acabar con todo, familia, trabajo, amigos se convierte en una amenaza para las personas cercanas, llegando incluso a dañar aquello que más importa, puede llegar incluso a la agresividad, robos, estafas, se convierte en un círculo vicioso tal que la persona tan solo actúa para evitar las consecuencias..


Por otro lado como hemos mencionado anteriormente el adicto tiene algunos mecanismos de defensa que hacen de barrera para justificar el comportamiento de consumo y evitar aceptar que tiene un problema. La negación, el hecho de pensar que el problema no va con él/ella, ya que detrás se esconde la verdadera culpa y la vergüenza que realmente siente, incluso hasta que la persona no toca fondo no hay posibilidad de llegar a la aceptación. La minimización es quitar o restar importancia al problema es decir, pensar que los riegos del consumo no son tan graves o no es algo porque le tiene que pasarle a él/ella. La prepotencia es otro mecanismo de defensa basado en la necesidad de proteger el orgullo que que enmascara el verdadero problema, por lo que ni quiere aceptar ni quiere ver realmente el problema, la personas puede actuar haciéndose la víctima o atacando con tal de posicionarse y justificar su comportamiento sin asumir realmente su responsabilidad.  


La enfermedad en cualquier momento puede volver a tomar en control y trata de protegerse así misma, no obstante cuando la persona entiende la enfermedad, entiende cuales son los detonantes o se conoce así misma, es mucho mas fácil defenderse cuando saltan esas alarmas necesarias, al mismo tiempo que se tienen estrategias para protegerse y ponerse a salvo. 

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