La ruptura matrimonial es un proceso de crisis irreversible en el que se disuelve el vínculo matrimonial, ello conlleva iniciar un proceso de duelo emocional, cambios a nivel personal y trámites burocráticos que serán diferentes dependiendo de de cada caso particular.
Antes de que se inicie el proceso de divorcio en la convivencia de la pareja los aspectos negativos empiezan a cobrar mayor fuerza para uno o ambos, ese desgaste y deterioro aflora en la convivencia, se empieza a generar hostilidades sutiles en pequeños aspectos cotidianos, comienza a surgir el odio y el resentimiento o directamente la indiferencia hacia el cuidado de la relación.
Ser conscientes de este funcionamiento es esencial para comenzar un nuevo proceso de cambio y mutuo acuerdo para transformar la relación, sin embargo, en otras ocasiones el deterioro y el desgaste de la relación es tal que la ultima alternativa que queda es distanciarse.
Desde que se decide comenzar con el proceso de divorcio es muy normal que surjan todo tipo de emociones, desde alivio debido a la sensación de haber soltado una dura losa, rabia por sentimiento de dolor y traición que genera la pérdida, la tristeza que genera asumir una realidad y reflexión sobre lo que ha podido fallar en la relación por una o ambas partes y por último aceptación y aprendizaje, es la última fase de un proceso de duelo sano en el que la persona aprende asumir la perdida y supera de manera fortalecida la separación.
A partir del momento en el que se ha emprendido el proceso de divorcio, la necesidad des establecer acuerdos para que la situación sea lo más equilibrada y justa para ambos se convierte en una prioridad, aunque en realidad el comienzo de este proceso se vea influido por gran cantidad de conflictos derivadas de necesidades no resueltas.
Durante proceso de duelo ambas personas necesitan comprender que el vínculo que ha tenido desde un comienzo ha generado necesidad y apego del que necesitan desprenderse, lo cual necesitan adquirir nuevos recursos de adaptación y mayor autonomía. Cuanto mayor sea ese apego o dependencia, más complicado puede ser el duelo.
Dependiendo del duelo elabore cada miembro, será más o menos fácil resolver de mutuo acuerdo una separación consensuada y justa. Dejar de lado las responsabilidades ajenas y aceptar en el proceso las responsabilidades personales para poder salir adelante y generar mayor independencia y confianza
No siempre se parten de condiciones personales y/o económicas similares, a veces la situación es desigual para alguno de los miembros, por ello es interesante hacer referencia a la pensión compensatoria a la tienen derecho los miembros que salgan mas perjudicados en el proceso de divorcio.
La pensión compensatoria qué es,es una prestación que se establece en favor del cónyuge cuya situación económica resulte perjudicada por la ruptura.
El único requisito que se les exigirá será que no resulte perjudicial para los intereses de ninguno de ellos. Para más información consulte a abogados especializados en divorcios.
Algunos consejos para pasar la ruptura matrimonial para elaborar un proceso de duelo lo más llevadero posible pueden ser estos:
Aunque tomar la decisión definitiva puede generar numerosos obstáculos, a la larga, la posibilidad de rehacer una nueva vida de relaciones sanas y mayor bienestar, se convierte en lo más importante, ya que alargar el dolor y sufrimiento que genera la pérdida de intereses comunes, provoca un pérdida de perspectiva, entendimiento mutuo y desgaste a nivel personal.
Mjesús Sánchez Mena