Cada persona en edad de adolescencia trata de encontrar su propia autoestima y su propia identidad, ya que es el momento de transición de la infancia a la vida adulta.
Se inicia cambios físicos y psíquicos, que coinciden con la búsqueda de nuevas experiencias y la necesidad de despegarse de los padres.
Los padres en estos casos, no saben muy bien cómo afrontar los conflictos permanentes con sus hijos/as. En caso de que haya dificultades conflictivas, es conveniente acudir a un profesional, para poder ayudar, y juntos ir modificando las reglas más rígidas por otras más flexibles.
Los problemas más comunes de los adolescentes, son las dificultades para rendir académicamente, insomnio, las comidas...