Miedo o ansiedad intensa y desproporcionada incitada en espacios abiertos, transporte público, estar en medio de una multitud, espacios cerrados (cine, teatro, …), estar fuera de casa sol@. La persona teme o evita estas situaciones debido a la idea de que escapar podría ser difícil o podría no disponer de ayuda si aparecen síntomas tipo pánico u otros síntomas incapacitantes o embarazosos, por lo tanto la ansiedad empieza a manifestarse en el momento en el que anticipa las situaciones que van a ocurrir. De ahí que estas situaciones se eviten activamente y requieran de la presencia de un acompañante.
El objetivo es regular la intensidad, gestionar los recursos y afrontar la realidad para recuperar el control que el desbordamiento emocional provoca en el día a día. Es necesario desaprender ciertos comportamientos, para aprender otros nuevos y más efectivos.
Cómo intervenir: identificar pensamientos irracionales que están generando la respuesta física de alerta, regulación física mediante técnicas de relajación y respiración que ayuden a recuperar el control de la situación, trabajar la respuesta de afrontamiento generando estrategias nuevas.
El objeto o la situación fóbica se evita o resiste activamente.