Miedo irracional o ansiedad intensa y desproporcionado por un objeto o situación específica (p. ej., volar, alturas, animales, administración de una inyección, ver sangre).
En los niños, el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse paralizados o aferrarse.
El objeto o la situación fóbica casi siempre provocan miedo o ansiedad inmediata y el comportamiento principal que deriva como consecuencia ante la intensidad emocional es que el objeto o la situación fóbica se evita o resiste activamente.